Al menos 13 mexicanos han muerto en lo que va de 2026 bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos, en un contexto marcado por el endurecimiento de la política migratoria del gobierno de Donald Trump.
La cifra ha sido confirmada por autoridades mexicanas, que han calificado la situación como “inaceptable” y han exigido investigaciones exhaustivas sobre las condiciones en centros de detención migratoria.
De acuerdo con reportes oficiales, las muertes han ocurrido mientras los connacionales se encontraban detenidos por su situación migratoria, lo que ha encendido alertas sobre el trato a personas bajo resguardo de autoridades estadounidenses.
Entre los casos recientes destaca el de un joven mexicano de 19 años que falleció en un centro de detención en Florida, lo que elevó el número total de decesos en el año.
Información de la cancillería mexicana indica que las causas de muerte son diversas: algunas relacionadas con problemas médicos, otras catalogadas como suicidios, además de casos ocurridos durante operativos migratorios.
El gobierno de México ha enviado múltiples comunicaciones diplomáticas para solicitar información y esclarecer los hechos, al tiempo que ha reforzado la asistencia consular para connacionales detenidos en Estados Unidos.
El tema ha reavivado cuestionamientos sobre las condiciones en los centros de detención migratoria y la transparencia en los procesos de investigación, especialmente ante el aumento de fallecimientos en los últimos años.
Organizaciones y analistas advierten que el incremento de detenciones, junto con condiciones de reclusión y acceso limitado a atención médica, podrían estar incidiendo en estos casos, en medio de una política migratoria más restrictiva.


































