Los dos funcionarios estadounidenses que murieron en la Sierra Tarahumara, en Chihuahua, se encontraban realizando labores de capacitación y entrenamiento con personal de la Fiscalía estatal, de acuerdo con información confirmada por autoridades locales.

El accidente, en el que también perdieron la vida dos funcionarios mexicanos, ocurrió cuando el vehículo en el que viajaban cayó a un barranco tras participar en actividades relacionadas con operativos contra laboratorios clandestinos de drogas en la región.

Entre las víctimas mexicanas se encuentran el director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Román Oseguera Cervantes, y el agente del Ministerio Público Manuel Genaro Méndez Montes, quienes formaban parte del convoy que regresaba de un operativo en la zona serrana.

Según explicó el fiscal de Chihuahua, los agentes estadounidenses fungían como instructores y participaban en tareas de adiestramiento, asesoría y cursos especializados dirigidos a corporaciones locales, como parte de esquemas de colaboración entre ambos países.

Las actividades estaban enfocadas en el uso de tecnología, como drones, y en el fortalecimiento de capacidades operativas en la lucha contra el crimen organizado.

El accidente ocurrió durante la madrugada, cuando el convoy —integrado por varios vehículos— transitaba por una zona de difícil acceso en la sierra, donde la unidad en la que viajaban las víctimas habría derrapado antes de caer por un barranco.

Las acciones en la zona formaban parte de un operativo encabezado por la Fiscalía de Chihuahua y fuerzas federales, en el que se logró el aseguramiento y desmantelamiento de varios narcolaboratorios utilizados para la producción de drogas sintéticas.

De acuerdo con autoridades, estos centros clandestinos se localizan en regiones de difícil acceso dentro de la Sierra Tarahumara, lo que complica tanto su detección como las labores operativas.

Cuestionamientos por presencia de agentes extranjeros

El caso ha generado cuestionamientos a nivel federal sobre la presencia de personal estadounidense en territorio mexicano, particularmente en temas de seguridad.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló que su gobierno no tenía conocimiento previo de la presencia de estos agentes en Chihuahua, por lo que se revisará si existió alguna irregularidad o falta de autorización en el marco legal vigente.

En México, la participación de agentes extranjeros en temas de seguridad debe contar con autorización del Gobierno federal, lo que ha abierto un debate sobre los alcances de la cooperación bilateral.

Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer las circunstancias del accidente, así como el contexto de la presencia de los funcionarios estadounidenses en la zona.

El hecho ha generado impacto tanto a nivel nacional como internacional, al involucrar a personal de ambos países en una región marcada por la operación de grupos del crimen organizado.