Un joven de 18 años fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional luego de declararse culpable de asesinar a su madre y a su padrastro para financiar un plan de atentado contra el presidente de Donald Trump.
El acusado, identificado como Nikita Casap, cometió los homicidios en 2025 en el estado de Wisconsin. De acuerdo con los fiscales, el joven mató a sus padres con el objetivo de robar dinero y recursos para llevar a cabo un intento de asesinato contra el mandatario estadounidense.
Las investigaciones revelaron que el plan incluía atacar a Trump utilizando un dron equipado con explosivos, además de otros métodos que el joven había analizado en línea.
Tras cometer los asesinatos, Casap permaneció durante semanas en la vivienda familiar antes de huir con dinero en efectivo, documentos y pertenencias de sus padres, lo que finalmente permitió a las autoridades rastrearlo y detenerlo.
Durante el juicio, los fiscales argumentaron que el acusado representaba un alto riesgo para la sociedad, mientras que su defensa intentó obtener la posibilidad de libertad condicional debido a su edad. Sin embargo, el juez determinó que la gravedad del crimen justificaba la sentencia de prisión de por vida.
El caso ha causado conmoción en Estados Unidos por la violencia del crimen y la motivación política detrás del plan, que incluía un ataque directo contra el presidente del país.



































