La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha planteado que la guerra entre Rusia y Ucrania debería concluir antes del inicio del verano, estableciendo junio como una fecha objetivo para alcanzar un acuerdo de paz, informó el mandatario ucraniano Volodímir Zelenski.
Según Zelenski, Washington pretende “hacer todo para asegurar que la guerra termine” dentro de ese plazo y busca fijar un calendario claro para las negociaciones, lo que podría incluir presión sobre ambas partes si no se logra un acuerdo.
Como parte de la estrategia diplomática, Estados Unidos propuso organizar la próxima ronda de conversaciones trilaterales —con la participación de Kiev y Moscú— en territorio estadounidense, posiblemente en Miami, invitación que Ucrania ya confirmó que aceptará.
El nuevo plazo surge después de recientes negociaciones mediadas por Washington que no lograron avances decisivos, debido a que ambos países mantienen demandas incompatibles. Rusia insiste en que Ucrania se retire del Donbas, mientras que Kiev rechaza esa condición y sostiene que no cederá territorio.
Zelenski también sugirió que el interés de la Casa Blanca por acelerar el fin del conflicto podría estar influido por factores políticos internos en Estados Unidos, como el calendario electoral, que tendría un peso relevante en la estrategia estadounidense.
Aunque las conversaciones continúan, el conflicto —que se acerca a los cuatro años— sigue marcado por tensiones militares y ataques, por lo que la meta de junio refleja la urgencia internacional por alcanzar un alto al fuego y avanzar hacia un acuerdo definitivo.



































