La eliminación de la Selección Mexicana en la Copa Mundial 2026 no solo representó un golpe deportivo para millones de aficionados, también tuvo un impacto inmediato en el mercado secundario de entradas, donde los precios de algunos boletos comenzaron a caer de manera significativa ante la pérdida del atractivo que generaba la presencia del conjunto nacional.
Durante semanas, los partidos con posibilidad de contar con México en fases avanzadas del torneo se convirtieron en algunos de los más cotizados por aficionados nacionales e internacionales. La expectativa de que el Tricolor avanzara hasta instancias finales impulsó la demanda y elevó los precios en plataformas de reventa, convirtiendo algunos encuentros en auténticos negocios para quienes adquirieron entradas con anticipación.
Sin embargo, tras la derrota de México ante Inglaterra en los octavos de final, el panorama cambió. Uno de los casos más visibles fue el encuentro entre Noruega e Inglaterra, cuyos boletos en el mercado de reventa registraron una disminución superior al 50 por ciento después de confirmarse que la afición mexicana ya no tendría participación en las siguientes fases del torneo.
México históricamente representa una de las aficiones visitantes más numerosas en los Mundiales, especialmente cuando la sede se encuentra en Norteamérica. Para la edición 2026, disputada en México, Estados Unidos y Canadá, la expectativa de miles de seguidores mexicanos generó una alta demanda por entradas desde meses antes del inicio de la competencia.
El interés por los partidos del Tri provocó que algunos boletos alcanzaran precios elevados en el mercado secundario, con aficionados dispuestos a pagar cantidades muy por encima del valor original con tal de acompañar al equipo nacional en escenarios mundialistas.
La eliminación del equipo dirigido por Javier Aguirre modificó esa dinámica: los compradores que buscaban principalmente ver a México dejaron de tener incentivos para adquirir ciertas entradas, mientras algunos vendedores que esperaban mayores ganancias comenzaron a reducir sus precios para encontrar nuevos interesados.
Aunque la salida de México afectó determinados partidos, el interés general por la Copa del Mundo continúa siendo elevado debido a la presencia de selecciones con gran convocatoria internacional y a la cercanía de las etapas decisivas del torneo.
La FIFA cuenta con mecanismos oficiales de reventa e intercambio de boletos para el Mundial 2026, con el objetivo de ofrecer una alternativa segura para aficionados que buscan vender o adquirir entradas, aunque la disponibilidad y los precios dependen de la demanda de cada partido.
El caso mexicano refleja el peso comercial que tiene una selección nacional dentro de un evento global: más allá del resultado deportivo, la presencia o ausencia de determinados equipos puede modificar el comportamiento económico alrededor de los partidos, desde hospedaje y viajes hasta la compra de entradas.
Para los aficionados mexicanos, el Mundial continuará con la expectativa puesta en las selecciones que siguen en competencia, mientras que para quienes apostaron por la reventa, la eliminación del Tri significó un cambio inesperado en las condiciones del mercado.


































