La tensión volvió a apoderarse de La Casa de los Famosos México durante la octava gala de eliminación, donde la estrategia, los posicionamientos y el voto del público definieron el futuro de los nominados.

En la cuerda floja se encontraban Shiky, Guana, Dalilah Polanco y Aldo De Nigris. Sin embargo, desde el inicio de la gala todo parecía apuntar hacia un mismo destino: los habitantes, uno tras otro, se colocaron detrás de Guana en el tradicional posicionamiento. Alexis Ayala no dudó en tacharlo de “chismoso, traidor y desleal”, y a sus palabras se sumaron compañeros como Mar Contreras, Aaron Mercury y Abelito.

La noche dio un giro con el elevador del destino, donde Guana y Aldo se midieron en un reto de preguntas con la ayuda de Yurem y Yetus. El exfutbolista salió avante, obteniendo el pase para retar al líder de la semana, Abelito.

El enfrentamiento se llevó a cabo en la prueba del “bumerán”. Con 65 puntos, Abelito defendió su liderazgo y, en un movimiento estratégico, decidió salvar a Aldo De Nigris, dejando expuestos a Guana, Dalilah y Shiky.

Finalmente, el público tuvo la última palabra. Dalilah fue la primera en volver a la casa, y la tensión se centró entre Guana y Shiky. Tras 57 días de convivencia, Guana se convirtió en el octavo eliminado de la competencia, al obtener la menor cantidad de votos.

Con su salida, la casa más famosa de México vuelve a redefinir alianzas y estrategias, pues cada expulsión deja claro que el juego está más intenso que nunca.