Por Jeanneth Jiménez
Una trombosis acabó con la vida de Adalberto Rosas López, un luchador social y alcalde de Cajeme por el Partido Acción Nacional durante el periodo 1979-1982.

“El pelón” Rosas le dio fuerza al Partido Acción Nacional, pues después de su trabajo llegaron los triunfos del PAN en Hermosillo, Agua Prieta y en San Luis Río Colorado, lo que se calificó como toda una rebelión panista en los años 80.
Fue diputado local y en 1983 inició la Marcha por la Democracia, de Estación Don hasta San Luis Río Colorado, mientras que en 1985 fue candidato del PAN al Gobierno de Sonora, proceso del que no salió avante, debido a que le hicieron fraude electoral, pues de acuerdo a los archivos del Cisen, Rosas López le ganó la gubernatura a Rodolfo Félix Valdez 10 a 1, y a pesar de que presentó pruebas con las que comprobaba el fraude, las autoridades le negaron el triunfo.
Rosas López también fue precandidato del PAN a gobernador en 1997, pero fue postulado pese a su enorme popularidad, debido a que se nombró un candidato emergente por parte del delegado estatal Manuel Espino Barrientos, lo que propició que el cajemense renunciara a su militancia partidista.
Después de esto, Rosas López encabezó un gobierno popular alterno, por lo que formó el Partido Alianza Social (PAS), con el que fue postulado en 2003, pero de nueva cuenta perdió la posibilidad de ser candidato por dicho partido, pues cedió su capital político al aspirante del PRD, Jesús Zambrano Grijalva, ya que había un acuerdo explícito entre ambos contendientes, por lo que nuevamente se retiró a sus negocios particulares.
El oriundo de Pueblo Yaqui fue uno de los principales opositores al Acueducto Independencia y a pesar de la falta de apoyo, nunca se cansó de luchar por las causas sociales, y gracias a su tenacidad, cambiaron, para bien, bastantes cosas en el país.
En 2009, cuando por primera vez se genera la alternancia política en Sonora, Rosas López se incorporó de nuevo a la lucha social, en esta ocasión contra la construcción y operación del Acueducto Independencia, obra que consideraba ilegal por quitarle agua a los agricultores del Valle del Yaqui para cederla a los habitantes de Hermosillo.
Adalberto Rosas López continuó en la lucha social con el único deseo de que las cosas fueran mejor en el futuro, pero al ser intervenido quirúrgicamente en un hospital de Ciudad Obregón, la operación se complicó y acabó con la vida de uno de los políticos de oposición más respetados en Sonora, quien falleció en Obregón, su ciudad natal, donde luchó por la democracia hasta los últimos días de su vida.


































