Organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron que al menos 538 personas han muerto en Irán como consecuencia de la represión registrada durante las protestas que se mantienen en distintas regiones del país.
De acuerdo con activistas, las movilizaciones han sido respondidas por las fuerzas de seguridad iraníes con un uso excesivo de la fuerza, lo que ha provocado un incremento en el número de víctimas mortales, así como cientos de detenidos y heridos. Las cifras continúan en revisión ante la dificultad de acceder a información oficial y a varias zonas del país.
En el contexto de la crisis, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó públicamente su respaldo a los manifestantes iraníes. A través de redes sociales, el mandatario afirmó que “Irán está mirando a la libertad, quizás como nunca antes” y aseguró que Estados Unidos está listo para ayudar.
Las autoridades iraníes no han confirmado oficialmente el número de fallecidos y han reiterado que las acciones de seguridad buscan preservar el orden interno. Mientras tanto, organismos internacionales y grupos civiles han llamado a una investigación independiente sobre los hechos y a respetar los derechos humanos de la población.



































