El histórico líder del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, dejó por escrito su aceptación de responsabilidad y su destino en prisión antes de que un tribunal federal en Estados Unidos lo condenara a cadena perpetua, en un caso que marca el cierre de una era en el narcotráfico internacional.

De acuerdo con documentos difundidos por su defensa, Zambada reconoció que los delitos cometidos durante décadas —principalmente tráfico de drogas a gran escala— lo llevarían inevitablemente a pasar el resto de su vida en prisión. En la carta entregada al juez, el capo admite su culpabilidad y asume las consecuencias legales de sus acciones.

El documento formó parte del proceso previo a la sentencia dictada el pasado 20 de julio en una corte de Brooklyn, Nueva York, donde el narcotraficante de 76 años fue condenado a prisión de por vida tras declararse culpable de operar una organización criminal dedicada al trasiego de cocaína, heroína y fentanilo hacia Estados Unidos.

Además de la condena, el juez ordenó el decomiso de aproximadamente 15 mil millones de dólares, considerados ganancias obtenidas a través de actividades ilícitas.

En la carta, la defensa subraya que Zambada no solo acepta su castigo, sino que también reconoce el impacto de sus acciones, lo que se interpreta como un intento por cerrar su proceso judicial sin prolongar el litigio. Este posicionamiento habría sido clave para evitar la pena de muerte y optar por una sentencia definitiva de cadena perpetua.

Durante la audiencia, el capo —quien durante décadas fue una de las figuras más discretas del narcotráfico— expresó arrepentimiento y asumió su responsabilidad en los daños generados por el crimen organizado, en especial por la violencia y la crisis de drogas en Estados Unidos.

La caída de “El Mayo”, ocurrida tras su captura en 2024, significó un punto de quiebre para el Cártel de Sinaloa, organización que ayudó a fundar junto a Joaquín “El Chapo” Guzmán. Tras su detención, el grupo criminal se fragmentó en distintas facciones, lo que derivó en una ola de violencia en el noroeste de México.

La sentencia también ha generado tensiones entre México y Estados Unidos, particularmente por las circunstancias de su captura, la cual fue señalada por autoridades mexicanas como irregular.

Con esta resolución, autoridades estadounidenses consideran cerrado uno de los capítulos más relevantes en la lucha contra el narcotráfico, aunque advierten que la disputa por el control del crimen organizado continúa.

Imagen tomada de Milenio noticias: