El empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego, junto con su televisora Tv Azteca, enfrenta la posibilidad de ser acusado formalmente de desacato en una corte federal de Nueva York, luego de no acatar una orden judicial que les exige retirar demandas presentadas en México contra fondos de inversión estadounidenses.

El juez Paul G. Gardephe, del Distrito Sur de Nueva York, instruyó que las acciones legales emprendidas en tribunales mexicanos violan una cláusula de foro exclusivo incluida en los contratos originales, los cuales establecen que cualquier controversia debe resolverse en cortes de Estados Unidos.

La disputa legal tiene como trasfondo una deuda de aproximadamente 580 millones de dólares, derivada de la emisión de bonos internacionales de Tv Azteca. Fondos acreedores presentaron demandas en Nueva York tras incumplimientos de pago, mientras que el equipo legal de Salinas Pliego respondió con acciones judiciales en México, buscando frenar los reclamos.

De acuerdo con el fallo, estas maniobras legales constituyen un “daño irreparable” para los acreedores, al obstaculizar su derecho contractual a litigar en territorio estadounidense.

El desacato en cortes federales de Estados Unidos es considerado un delito grave. De no desistirse de las demandas en México, Salinas Pliego y Tv Azteca se exponen a sanciones que podrían ir desde multas económicas hasta penas de prisión, dependiendo de la severidad de la falta y la persistencia en la desobediencia.

Este episodio se suma a la ya complicada situación del magnate, quien enfrenta controversias fiscales en México y reclamos de autoridades estadounidenses. La presión judicial en Nueva York no solo afecta a Tv Azteca como empresa, sino que también pone en riesgo la reputación y operaciones internacionales del Grupo Salinas.

El juez Gardephe dio un plazo corto para que el empresario mexicano y su televisora se desistan formalmente de las demandas en México, en caso contrario avanzará el proceso por desacato. Mientras tanto, la comunidad financiera internacional sigue con atención este caso, considerado como uno de los litigios más significativos de deuda corporativa mexicana en la última década.